sábado, 5 de julio de 2014

Podas de mantenimiento

El objetivo de cualquier intervención de poda en un árbol urbano es mejorar su desarrollo y crecimiento, evitar el riesgo de propagación de plagas y enfermedades. eliminar la peligrosidad, minimizar los riesgos y garantizar la seguridad de los ciudadanos.  
La información aquí consignada ha sido extraída del Manual de arborización urbana divulgado por el DAGMA.

Se pueden evidencias copas deformes, desequilibradas, inclinadas, con golpes, heridas y otros defectos que pueden convertirlo en un elemento urbano de riesgo, lo que implica la necesidad de actuaciones continuas de poda para eliminar dichos riesgos e incidencias.  Se trata de mejorar el estado del árbol eliminando las ramas secas o enfermas, acortando las ramas que se han desarrollado excesivamente, quitando las ramas que pueden incidir en los peatones o que entorpezcan la señalización vial, o que estén arriesgando cualquier bien inmueble en la ciudad.  El tipo de poda que se realiza consiste en la eliminación selectiva de ramas o partes de rama por alguno de los siguientes motivos:


  • Ramas bajas que inciden en peatones, tránsito de vehiculos y señalización vial.
  • Ramas secas, rotas, mal formadas o en deficiente estado fitosanitario
  • Chupones, muñones y rebrotes de raíz.
  • Ramas que inciden en ventanas, fachadas, tejados, farolas, estructuras, instalaciones, cables eléctricos o cualquier otro servicio que puedan acarrear daños a los mismos.
  • Ramas con excesivo peso y longitud que representen riesgo de rotura o favorezcan el desequilibrio de su estructura.
Formas de Copa


  1. Copa abierta con forma de sombrilla.  Como las acacias, samanes, carboneros, mangos, nogal, guamos.
  2. Copa abierta compuesta de sombrillas superpuestas.  Como los almendros, terminalias, balsos.
  3. Copa cerrada con forma redonda.  Como los ficus, mamoncillos, olivos.
  4. Copa abierta con forma piramidal.  Como los guayacanes, las araucarias.
  5. Copa abierta con forma radiada. Como las palmas.
Manejo y poda de ramas

Primero se debe determinar el punto de origen de la rama y luego se aplica el tipo de poda:
  • Poda de realce.  Se aplica generalmente sobre las ramas principales unidas directamente al tallo, que son las más gruesas, le dan el soporte a la copa y hacen parte de la forma que toma la copa; o sobre ramas secundarias o si son brotes.
  • Poda de rama seleccionada.  Se aplica cuando es una rama generalmente delgada o mediana que se desprende de ramas gruesas.
  • Poda de despunte.  Se aplica cuando hay exuberancia foliar.
  • Poda de descope.  Se dá ante una problemática común y pocas veces mencionada o solicitada por los ciudadanos: la altura o envergadura del árbol. Ante árboles superiores a 10mt  se aconseja esta poda.
Manejo y poda de raices

Se determina la dirección de las raíces y seguidamente se define el tipo de poda.
  • Poda de desbaste de raíces.  Se aplica hasta los 1.50 m de distancia del tallo y se hace en forma de rebanadas hasta encontrar el nivel de la losa del andén o de los pisos, es decir que la raíz no desaparece sino que disminuye su grosor, y el árbol no pierde anclaje.
  • Poda transversal de raíces.  Se hace generalmente a partir de los 2.5 m de distancia del tallo y de hace mediante un corte transversal de las raíces, por tanto se interrumpe la fuerza mecánica de las raíces que han crecido sobre las infraestructuras.
Tala de árboles urbanos

El crecimiento de tallos con ángulos de inclinación del 30% y altura mayor a 8 m debe aplicarse una poda de reducción de peso en el punto donde se estimule el desarrollo de un nuevo brote.  La selección del tipo de tala de árboles pasa precisamente por la discriminación de los siguientes eventos que son plenamente evidentes con el siguiente orden de importancia, evaluación y decisión:
  1. Problemas fitosanitarios.  Se refiere a orificios y carcomidos sobre el tallo que generalmente inician desde la base del tallo hacia arriba.  Se considera que se procede a la tala cuando el orificio tiene una profundidad equivalente al 50% del diámetro del tallo.  Porcentajes menores pueden aplazar la decisión de tala y no  necesariamente debe realizarse una poda de reducción de peso al árbol, aplicando podas de formación de copa, poda de realce o poda de despunte.
  2. Ubicación del árbol.  La ubicación de árboles en bordes de paredes altas, o taludes con tránsito peatonal en la parte de abajo debe preferiblemente talarse.
  3. Crecimiento del tallo.  Crecimiento de tallos con ángulos de inclinación del 45% y altura superior a 8 m deben talarse en el punto donde se estimule el desarrollo de un nuevo brote.  Si no es posible estimular el rebrote de yemas, preferiblemente debe talarse.
  4. Contacto de raíces con infraestructuras adyacentes.  Se refiere a árboles con un sistema superficial agresivo en contacto directo con las paredes, por lo que se aplica una poda de reducción de altura y una poda de reaíz, para lo cual se excava a 1.20 m profundidad y 0.40 m de ancho a una distancia de 1.50 m del tallo y se cortan todas las raíces presentes en lo excavado.
  5. Densificación urbana.  Se refiere a la tala de árboles dentro de proyectos de vivienda, sean de constructoras o apertura de garajes.  No hay muchos impedimentos para evitar la tala de árboles sanos en estos sitios.

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